Arquitectura eterna vs Arquitectura efímera

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Leon Battista Alberti; Santa María Novella; Florencia; Renacimiento; Azul…

Todos en torno a una idea

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INICIATIVA CIUDADANA PARA LA CONMEMORACIÓN DE LA PRIMERA CIRCUNNAVEGACIÓN DE LA TIERRA EN SU QUINTO CENTENARIO

MANIFIESTO

Hace cinco siglos los océanos se convirtieron en las primeras autopistas para la información.
Los grandes viajes del Renacimiento, cargados de sueños y de mitos, una vez culminados con la gesta colombina, dieron a principios del siglo XVI origen y razón a uno de los retos más importantes de la historia del hombre: conocer y comprender realmente la Tierra en su globalidad.

1519 – 1522

En este reto, el paso de gigante lo dio la expedición ideada y proyectada por Fernando de Magallanes, completada por Juan Sebastián Elcano, que circunnavegó por primera vez nuestro planeta entre 1519 y 1522, abriendo un mundo de posibilidades, reales e imaginarias, cambiando el discurso de la historia y de sus pueblos, que se precipitó de manera tajante.

Ahora las autopistas de la información son otras, basadas en la navegación a través de los datos y no de los mares, con sistemas de alta tecnología y no con barcos. Ahora, lo que se mueve es la información y no necesariamente las personas en su busca.

Es verdad que éstas nuevas rutas virtuales se extienden también, pretendiendo alcanzar cualquier rincón del globo, por otras razones distintas del conocimiento mutuo entre los pueblos de la Tierra o de la igualdad de opciones. Pero están. Y son aprovechables.

La similitud entre ambas redes no es casual, ni pasa desapercibida al mundo. En el desarrollo de las redes digitales está más que presente el espíritu de aquellos pioneros del XVI. Uno de los primeros buscadores de la red Internet se llamó Magellan, uno de los más populares
sistemas de acceso a sistemas de posicionamiento global se llama Magellan, Magellan es igualmente el nombre de un sistema de grandes telescopios y también de algunas misiones con las que el hombre pretende conocer el universo en el que vive…

Muchos piensan que el discurso histórico iniciado en 1519, atravesando todas las vicisitudes de estos siglos que ahora quedan atrás, no ha concluido y que hoy aún estamos completando de manera efectiva aquella globalización iniciada en 1519. Es verosímil.

Cinco siglos después, comprendemos la complejidad del viaje Magallanes-Elcano y sabemos que no sólo demostró la redondez de la Tierra o abrió vías a nuevos mapas humanos de nuestro mundo, sino que señaló que vivimos en un planeta finito.

Del mismo modo que constatamos que los primeros pasos de aquella globalización dieron origen a expansiones imperiales desde los estados mas poderosos, o que los de esta de la era digital sirven antes que nada a nuevos imperios de intereses financieros y comerciales, ahora
sabemos que nuestro planeta, ese globo que gira en algún lugar del universo, es lo que es y no más.

La Tierra y la humanidad que la habita necesitan, en estos tiempos, de esfuerzos que facilitenla universalización del conocimiento y de las opciones, a la par que necesita el despertar de una nueva conciencia, ya avistada para algunos, que entienda nuestro mundo y sus posibles
extensiones hacia el espacio como algo vivo, sensible y trascendente.

2019-2022

Podemos dar por segura la conmemoración en el mundo de la primera circunnavegación de la Tierra en su quinto centenario, en 2019 o en 2022. Probablemente en más de un lugar. Tan sustantiva es la fecha como sólida y extendida la memoria que se guarda de ella en todo el
mundo. Y creemos que Sevilla debe proponer un modelo para esa conmemoración y debe hacerlo con el mismo protagonismo que tuvo entonces y a la misma escala global con que se llevaron a cabo aquellos hechos.

Sevilla fue el origen y el final de aquella epopeya, el centro geográfico, estratégico y político de la primera visión global de la Tierra. Sevilla, ahora, cinco siglos después, debería ser la que proponga a los pueblos de la Tierra un nuevo concepto de circunnavegación: esta vez en torno
al hombre del siglo XXI y su mundo, el que crea y el que destruye continuamente.

Tenemos una buena razón para que Sevilla vuelva a estar por delante en 2019 promoviendo y soportando otra expedición global: una navegación por los mares de las personas, de las ideas y de las culturas, que siga una ruta en busca de una nueva manera de entender nuestro
pasado, abriendo el camino que hemos de emprender hacia el futuro, haciéndolo esta vez en común con todos los que habitan el planeta, con todos los pueblos como iguales.

Con un nuevo modelo de organización, que ya no deberá estar centralizado en el terreno sino que será central en su inteligencia e integrador en su estrategia; que tratará de extender por todo el mundo la conmemoración, ejecutando el más amplio programa de actuaciones posible y en cualquier rincón del planeta que esté dispuesto a identificarse con el espíritu abierto de la conmemoración.

A partir de nuestra propuesta, esta conmemoración nos permitirá articular desde Sevilla un ejercicio global de reflexión en torno al progreso del hombre, a sus valores y sus culturas, a sus civilizaciones, a la comunicación entre los pueblos y las personas, sus diferencias y
similitudes; en torno a la geopolítica que ha construido, al medio en el que se desenvuelve. En torno a su futuro común, en paz y entendimiento.

Queremos pensar en la conmemoración del quinto centenario de la primera circunnavegación de la Tierra, entre 2019 y 2022, como una gran programa de acciones y acontecimientos, un gran paraguas que, bajo un objetivo verbalmente compartido, acoja un debate global sobre el
ser humano y el planeta que habita y el universo que conoce o intuye, en toda su dimensión, en todos los aspectos que nuestros tiempos consideran, frente a todos los problemas que padecemos o que podamos anticipar y hacia todas las oportunidades que podamos imaginar.

Ideado, proyectado y liderado desde Sevilla.
ICC1CT2019
Sevilla, mayo de 2008

Primus circumdedisti me

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Bajo el mando de Magallanes, Sevilla 1519, un grupo de naves van en busca de un paso al mar del sur, a fin de poder llegar a las Indias a través del océano Pacífico, sin tener que dar la vuelta al continente africano. A la muerte de Magallanes en las Islas Filipinas, Elcano toma el mando de la expedición como capitán de la nave Victoria. El 27 de Diciembre de 1521 la flota española parte hacia España. Por fin, el 9 de Noviembre de 1522 logra llegar a Sanlúcar de Barrameda. Sólo 18 de los 265 que partieron de España lograron sobrevivir en los tres años que duró la travesía. Elcano fue honrado con un escudo de armas y un globo terrestre, destinado a Magallanes, con la inscripción latina Primus circumdedisti me (Fuiste el primero que me diste la vuelta),

La rosa de los vientos

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El viento, debido a su carácter impredecible, tanto en su dirección como en intensidad, adquirió pronto diversas personificaciones. Así, Boreas fue la denominación para los vientos huracanados del Norte y Céfiro fue la cara amable de las suaves brisas del Sur. Según la mitología griega, Poseidón, librando encarnizadas batallas con sus huestes de Tritones y Nereidas, dió sentido real a las tormentas y tempestades, de la misma manera que justificó los cálidos vientos y las suaves brisas. En un punto determinado del Mediterráneo debieron nacer, en hora incierta, las denominaciones de los puntos cardinales y también los nombres de los vientos intermedios. Los lugares por donde nace y muere el sol señalan, desde siempre, los puntos cardinales del Este y el Oeste. La posición del sol en su punto más alto del mediodía señala igualmente el eje Norte-Sur.
Los vientos, al soplar, no coincidían siempre con los ejes geográficos principales, por lo que fue necesario identificar direcciones intermedias. Los nombres de Greco o Gregal, Siroco o Xaloc, Lebeche y Maestro o Mistral tomaron carta de naturaleza. Pero para que determinado viento sea identificado con una dirección dada, es preciso partir de una localización precisa. A pesar de no ser un viento intermedio, la Tramuntana (equivalente a viento del Norte), toma su denominación de “más allá de los montes” y se aplica, (haya o no una cadena montañosa), a todo viento que proceda del norte.
Hablamos hoy con toda naturalidad de la web tejida en internet como el entramado global por el que viaja toda la información. Posiblemente con la misma naturalidad Magallanes y otros navegantes de su época hablaban de la web tejida por los vientos como posible entramado para la comunicación por el Globo.

Los primeros «monos»

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Sobre unas servilletas de papel esbozo los primeros monos. Hay tres conceptos iniciales que se mantendrán como argumentos visuales hasta el diseño definitivo, pero el que inicialmente singulariza aquellas primeras ideas caerá pronto, es la cifra 500, que será sustituida por tres esferas…

Así se hizo…

PORTADA FERIA
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